¿Crees que porque tus compañeros de trabajo tienen sillas «cómodas» y escritorios modernos están a salvo de riesgos laborales? La respuesta es no. La disergonomía no avisa con un cartel. Llega silenciosamente en forma de dolor de espalda, cansancio visual y productividad que se esfuma antes de las 11 a.m. Como especialistas en monitoreo ocupacional, (más…)